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La guerra del Rif y el desastre de Annual Diciembre 10, 2007

Posted by jonkepa in Rif.
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Nuestro país nunca ha pedido perdón por los ataques con armas químicas sobre Marruecos en la Guerra del Rif.

republica_del_rif.gif ”Recuerdo el olor, como el de un medicamento”, explica Mohamed Faragi, que vivió los bombardeos españoles en la Guerra de Marruecos. “Estaba en todas partes, el harrash, el veneno. ¿Qué a iba ser? ¿Qué no iba a hacer?”.

Los españoles fueron de los primeros en dar lecciones de química al mal salvaje: queridos alumnos del Rif, el gas mostaza, la iperita matan. Los rifeños nada sabían de la tabla periódica del horror ultramoderno (iperita, fosgeno, cloropicrina). Utópicos analfabetos, habían marcado a tiro de fusil máuser el tribal territorio de sus sueños: el actual norte de Marruecos.

Pero en 1923, en la guerra del Rif (1921-1927), bombarderos de nombre mítico tomaron el cielo: los Goliath. Y tronó sim (veneno). Llegó la asfixia y la ceguera. Quemaduras que supuraban agua en el maremoto de piedras. La muerte química o ahansir (cáncer). Ochenta años después, denuncian en la zona que la alta incidencia de cáncer podría deberse al uso de estos gases por parte los españoles. Y reclaman una investigación.

El niño fue hermanado con la rata, el hombre con la cucaracha, la humanidad con la plaga. Mohamed Faragi presenció la lección de este crimen que no prescribe. Y aún hoy, siendo un anciano centenario, se pregunta por el móvil, la razón de que les gasearan. “Murieron muchos niños pequeños, venían los aviones y corríamos para escondernos, pero tiraban el veneno, y tu cuerpo supuraba. Déjalo, lo hemos pasado muy mal”, afirma.

Tras el desastre de Annual (1921), la revolución del líder rifeño Abdelkrim tenía que acabar a cualquier precio. Por un puñado de marcos España se hizo con armas químicas. Y la venganza oscureció una guerra ya de por sí trágica y cruel.  

En Annual, trauma montañoso cercano a Melilla, cuentan que los escasos vergeles que hoy crecen son por la sangre española, casquería que fertilizó la tierra tras un manto de cadáveres (entre 8.000 y 10.000 bajas). Los soldados perecieron un 22 de julio abrasador. Cayeron bajo la saña del acero rifeño, cuerpos mutilados, descuartizados, perdidos en una tierra extraña.  

Esta masacre y la expulsión de hecho de la presencia española en las tierras por colonizar, conjuraría a los demonios de aliento naranja: el Ejército de una potencia europea sucumbía ante guerrillas prehistóricas, ¡venganza! España incumpliría el Tratado de Versalles (1919) que prohibía el uso de armas químicas tras la Primera Guerra Mundial. Y las tesis racistas –“se trata sólo de salvajes”– o las más progresistas –“así evitaremos más muertes”– empezaron a fraguar el esquema de esta malsana lección de ciencias. 

Arrasar la retaguardia

1922-1923. España compra gas mostaza a franceses y alemanes y empieza a preparar su ofensiva en los cuarteles de Melilla. Ese mismo año el rey Alfonso XIII manda construir la Fábrica de Armas Químicas de La Marañosa, instituto de investigación militar que aún hoy investiga con armas químicas, nucleares y bacteriológicas (NBQ) en Madrid. El Ejército español gaseó zocos, casas, campos de cultivo, lugares de reunión. El objetivo era arrasar la retaguardia. “Los que no murieron se cubrían con un pañuelo, pero esto no era suficiente.

A través del pañuelo respiraban el gas que les quemaba los pulmones, era la peor sustancia de la época”, dice el historiador Sebastian Balfour, catedrático de la London School of Economics y autor del libro Abrazo Mortal. 

“El veneno se quedaba en el agua, en las rocas. El ganado moría. Recuerdo a un vecino que pisó una charca envenenada y se derrumbó. ¿Qué íbamos a hacer si teníamos que regar los higos?”, explica Faragi. Son apuntes del horror, palabra de anciano, voz en extinción.

Mohamed Santiago, de 84 años, estaba en el vientre de su madre cuando todo ocurrió. Las bombas cayeron en el patio de su casa. Su madre acabó ciega por el gas, fulminada al instante. Sus hermanas y dos hermanos (uno de ellos un niño llamado Mohamed) tampoco se libraron de la ira del harrash, el azufre del cielo. “Mi madre tosía y tosía, y mis dos hermanas quedaron ciegas, tosieron y tosieron hasta la muerte”, asegura Santiago en su casa de Boukidan, en el mismo escenario en el que cayeron las bombas, mientras enseña el armazón del que dice pendían los explosivos.

Al hermano de Santiago se le cayó el pelo, y años más tarde, murió de ahansir (cáncer). “Al otro, el menor, le dieron agua del abrevadero y no volvió a respirar”, afirma.  El aviador español Ignacio Hidalgo de Cisneros recuerda en sus memorias, Cambio de Rumbo (1964), estos hechos: “En aquellos días me toco realizar una faena verdaderamente canallesca, que me otorgó el vergonzoso y triste privilegio de ser el primer aviador que tiró iperita desde un avión”.

Aunque más adelante afirma que estos bombardeos no tuvieron el efecto deseado: “La causa fue la falta de concentración en las cuatro o seis bombas que como máximo se lanzaban y que se volatilizaba con la explosión. La cantidad que caía en el terreno era tan pequeña que no producía efecto”. 

Ignacio y Mohamed

Mohamed Laarbi, conocido en Axdir como El manco, nació pobre en una tierra pobre. En 1924, siendo niño, perdió la mano al tocar una bomba que no había explotado. Ignacio Hidalgo de Cisneros nació en 1896 en el seno de una familia aristócrata y carlista. Mohamed trabajó como peón durante la colonización española. Ignacio pilotó bombardeos y participó en una intentona de golpe de Estado contra el rey Alfonso XIII.

Mohamed se convirtió en un héroe local –en castellano rifeño, “campeón”– al salvar de un naufragio a algunos de los ocupantes  de un barco en la cala del Quemado (Alhucemas). Ignacio capitaneó la aviación republicana en la guerra civil. A Mohamed, con 95 años, aún hoy se le ensombrece la cara cuando recuerda a su padre muerto. “Le pilló el veneno, fue en el 25, en el 25”, salmodia. Quién sabe si fue una de las mismas bombas de las que hablaba Cisneros.    

¿Pudo España organizar una matanza química? Nadie niega ya el uso de estas armas durante la guerra. La documentación aportada por historiadores como Balfour, María Rosa de Maradiaga, o los periodistas alemanes Rudibert Kunz y Rolf-Dieter Müller, es amplia y detallada, así como los testimonios literarios de Ramón Sender, en Imán, o la biografía de Pedro Tonda Bueno.

Pero en cuanto se habla de cantidades vertidas y de los posibles efectos sobre el terreno, o de los altos índices de cáncer que se registran actualmente en el Rif, y las responsabilidades que podrían derivar para los gobiernos español o marroquí, uno se hunde en un laberinto espinoso, enraizado en la falta de estudios concluyentes. “Parece que los españoles no llegaron a desarrollar la técnica suficiente como para producir esos daños masivos en la población, no disponían de una flota, fue bastante improvisado”, explica Lorenzo Silva, escritor especializado en el Rif. “Aunque con independencia de que se tirara bien o mal, se trató de una conducta prohibida en las leyes internacionales, un crimen contra la humanidad que no prescribe. Si quedara alguno de los mandos con vida podría ser juzgado por la Audiencia Nacional”, añade.  

“España cometió un crimen en el Rif. Nos colonizó, nos lanzó gas, y después reclutó a nuestro pueblo para su guerra civil”, explica Abdelsalam Bouteyeb, del Foro Hispano Marroquí para la Memoria Común y el Porvenir. Las asociaciones rifeñas como la de Abdelsalam reclaman desde hace años a los gobiernos de España y Marruecos que reconozcan lo sucedido e investiguen si tiene relación con la alta incidencia de cáncer que se registra en la zona.

En 1958, el príncipe Hasán reprimió a su vez la enésima revuelta rifeña con napalm.

Una deuda histórica

“La mayoría de marroquíes que tienen cáncer de pulmón son del Rif. No hay nadie sin un caso de cáncer en su familia. España tiene una deuda histórica con nosotros”, alega Abdelsalam. Sebastián Balfour apunta en la misma dirección: “Hay pruebas primarias. La iperita produce cáncer. Y el cáncer infantil es mayor en la zona bombardeada que en otras de Marruecos, tal como me confirmó el director del Hospital Oncológico de Rabat. Se debe investigar si pudo afectar a través de la tercera o cuarta generación”.  

Recuerdos de cicatrices en campos quemados, aguas infectadas, trazos para un sádico bodegón del que no hay imágenes, tan sólo apuntes de una memoria que muere con cada anciano que desaparece en el Rif. Los ejemplos: el silencio oficial y la obstinada aptitud por parte del Gobierno español de rechazar la proposición no de ley de reconocimiento a las víctimas, que impulsó Esquerra Republicana en el Congreso, o en las últimas enmiendas a la Ley de la Memoria histórica. Las asociaciones silenciadas durante lustros por el férreo Gobierno marroquí.

Saber la verdad

“Marruecos no quiere enturbiar más sus relaciones con España, valoran más la pesca de la sardina. Vale más una sardina que un rifeño. Pero tenemos que mirar hacia los niños huérfanos por el cáncer. Puede que estemos en lo cierto, que se deba a los gases o quizás no. Sólo queremos que nos ayuden a saber la verdad”, dice Elías El Omari, portavoz de la Asociación de las Víctimas de los Gases Tóxicos.  

Un pasado que lentamente se pierde en el espejismo rifeño, reflejado en el silencio de piedras, que callarán por los siglos, cuando el último hombre con recuerdo muera. “Los españoles hicieron con nosotros lo que quisieron, entonces estaban aquí y reinaban. Ahora nosotros estamos allí, en España. ¿Qué vamos a hacer? ¿Volver a luchar con nuestros hermanos? No, nosotros perdonamos. La gente mayor como yo sólo quiere la paz”, sentencia Faragi. Sobresaliente en esta histórica lección de ciencias enfermas. 

Una crónica de JAVIER RADA / TARIK EL IDRISSI  desde  Axdir / Marruecos para Público

 

Comentarios»

1. jonkepa - Diciembre 30, 2007

“El desastre de Annual fomentó una idea de venganza”
España utilizó armas químicas en el Rif alentada por la idea racista de que el rifeño era un “animal nocivo”
JAVIER RADA - Madrid - 09/12/2007 19:31

María Rosa de Maradiaga es historiadora y autora de los libros Los moros que trajo Franco y En el Barranco del Lobo: las guerras de Marruecos.

¿Por qué una potencia que había perdido todas sus colonias decide embarcarse en una nueva aventura colonial en Marruecos?

Se debió a la rivalidad existente entre las potencias europeas por la posesión de las colonias africanas a principios del siglo pasado. Gran Bretaña y Alemania no veían con buenos ojos las ambiciones expansionistas francesas, que tenía la intención de crear en Marruecos un protectorado, y que finalmente logró crear en 1912 con el consentimiento del propio Majzen (gobierno del sultán marroquí). Esto motivó que España, en aras de sus “derechos históricos”, entrara finalmente en el Rif, obligada en parte por los tratados creados para paliar la hegemonía francesa. Fue una situación difícil y una política de hechos consumados.

También está la cuestión de las minas y la necesidad de mantener tranquilo al Ejército.

Era más que nada una cuestión de prestigio. Las minas de hierro no tuvieron una influencia real, fue mayor el gasto que el beneficio. Por un lado, había un Ejército muy castigado, que se había marchado con las orejas gachas de las antiguas colonias, y que ahora tenía un nuevo campo de acción para nuevos ascensos y honores.

Pero la sociedad civil española se opuso a la guerra.

Hubo gran oposición. Las condiciones del servicio militar (de tres años) eran terribles. Una situación que afectaba especialmente a las clases más populares. Había problemas de hacinamiento, de enfermedades como el cólera. La guerra provocó manifestaciones, que fueron reprimidas por las autoridades. Muchos se preguntaban cómo un país en el que todavía existían grandes zonas subdesarrolladas como en las Hurdes podía permitirse gastar tanto en una guerra inútil.

¿El Desastre de Annual (1921) fue determinante?

Sí. Annual fue un desastre en todas sus dimensiones. Un desastre bélico producido por el pánico, la desbandada por parte de las tropas españolas ante las rifeñas. Murieron unos 10.000 soldados, según mis cálculos. Y se creó gran estupor. Nadie esperaba esta derrota. Y, en realidad, parece ser que no hubo un ataque en regla por parte de los rifeños, fue más el pánico y la confusión de los españoles lo que llevó a este desastre.

¿Es lo que propició el uso de armas químicas?

En parte sí. Pero ya estaba la idea antes. Sin embargo, el desastre creó gran sentimiento de venganza, una voluntad de guerra sin cuartel. El uso de armas químicas se entendía en aquel entonces como un arma moderna. Un modo rápido de acabar con un conflicto.

Cómo ocurriría con la bomba atómica años más tarde.

Exacto. Era la manera de aniquilar al enemigo rápidamente. El revanchismo llevó a la idea del rifeño como un animal nocivo, al que se tenía que aplicar un plaguicida. Para los rifeños aquello fue su Guernica, sólo que con gases tóxicos.

¿El uso de agentes químicos era entendido como algo normal por estas potencias?

No. Se utilizaban en un discreto silencio, como los británicos en Irak o la frontera noroccidental de la India, o los italianos en Etiopía. Lo horrible fue la falta de consideración ante los pueblos que llamaban no civilizados.

Y el líder rifeño Abdelkrim se convirtió en un mito revolucionario.

El movimiento de Abdelkrim representó un salto cualitativo, gigantesco, en la resistencia de estos pueblos. Fue un precursor de la lucha por la autodeterminación, y tras Annual cobró gran notoriedad internacional. El propio Ho Chi Minh (Presidente de Vietnam del Norte) lo citó alabándolo, especialmente por el sistema de refugios y pasadizos subterráneos que había creado en el Rif. Y el Che Guevara fue a visitarlo a su exilio en El Cairo. Su voluntad era levantar el nivel social, cultural y económico de su pueblo negociando con los europeos, a los que admiraba, pero sin renunciar por ello a la independencia.

¿Fue tanta su fuerza simbólica que logró que Francia entrara finalmente en la guerra?

Francia vio que el movimiento rifeño representaba un peligro para todo el norte de África, no sólo en Marruecos. Tras el desembarco de Alhucemas, Abdelkrim resistió hasta 1926. La guerra terminó oficialmente en el 27, en Bab Taza, y pocos días antes aún hubo bombardeos químicos.

¿La guerra de Marruecos fue la escuela de los golpistas de la guerra civil?

Sí. Allí ganó preponderancia ese sector del ejército africano militarista. Sanjurjo, Franco, Millán Astray, fueron los que presionaron al general Primo de Rivera a llevar la guerra hasta sus últimas consecuencias. Y después trasladaron los métodos crueles de la guerra colonial a la guerra civil. Era la guerra de exterminio, no ya contra el rifeño, sino contra el rojo.

http://www.publico.es/internacional/026173/el/desastre/annual/fomento/idea/venganza

2. tarik - Abril 18, 2008

hola! soy tarik el idrissi coautor de este reportaje junto a javier rada, promto estrenaremos documental sobre el tema

–http://venenodelrif.blogspot.com/

http://es.youtube.com/watch?v=AgZfCjCEF3g

saludos tarik

3. tarik - Abril 18, 2008

http://venenodelrif.blogspot.com/

4. jonkepa - Abril 18, 2008

En este blog no queremos hablar de política ni de nada por el estilo. Cuando de este tipo de cosas se trata, nos limitamos al relato histórico de los hechos.
Ahora bien si deseas un intercambio de opiniones sobre este acontecimiento histórico, lamentable hecho en la Historia de España y lo que pudo ser la República del Rif, hoy una provincia del norte de Marruecos en la que yo viví durante diez años, te invito a participar en mi otro blog, en http://jonkepa.wordpress.com/ , ahí no tengo ningún inconveniente en hablar de lo que quieras, siempre dentro de las más elementales normas de educación y respeto.

Gracias por esta información que me puede ser de utilidad en el futuro.
Un saludo.

5. Poliocertes - Agosto 7, 2008

Buena excusa la del relato de los echos,existe un termino que usted debe conocer que se llama version,Francia tuvo su propio Annual,el 13 de Abril de 1925 en el rio Uarga, tal vez eso echo tendria mas peso en la posterior alianza hispano-francesa, la historia de los ultimos 150 años de España respecto a pronunciamientos,alzamientos y conatos revolucionarios determinan que tanto la revolucion catalano-asturiana como el alzamiento de 1936 son continuidad de la convulsion politica española,frivolizar sobre el desatre de Annual indicando que apenas hubo ataque por parte rifeña ( las harkas rifeñas de los beni urriaguel ) no solo desprecia el sacrificio y el valor de estos, ¿los españoles que murieron pisoteados o del susto? la idea de Abdelkrim era instaurar una republica islamica del rif,inspirada en las reformas religiosas provenientes de Egipto,¿ lo de Ho chi Min y el Che es un halago?,la utilizacion de armas quimicas no fue determinante en la derrota del lider rifeño mas bien la alianza franco-española y las banderas de la Legion,tal vez las mutilaciones y ensañamiento con los cadaveres que habitualmente practicaban los rifeños fuera tambien una causa del sentimiento de vengaza por parte de los españoles.
Un cordial saludo

6. jonkepa - Agosto 19, 2008

Te agradezco el comentario Poliocertes.
Aunque lo que traje aquí fue un reportaje aparecido en el diario español Público, lo que en él se relata se ajusta prácticamente al cien por cien con los datos que tengo procedentes de personas que estuvieron en contacto directo con los que participaron en el desastre de Annual.
Además de coincidir con lo que personas que viven en la zona nos relataron a mi y a mi familia acerca de estos hechos, no olvides (quizá no lo sepas) que yo viví durante 10 años en el Rif.
Saludos.