Peñón de Vélez de la Gomera Noviembre 30, 2007
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Al sur del mar de Alborán, de cara a la acantilada costa del Rif y en otros tiempos hostil nido de piratas, se alzan unos trozos del territorio nacional. Desconocidos para muchos de los propios españoles, el peñón de Vélez de la Gomera, las islas de Alhucemas (peñón de Alhucemas, isla de Mar e isla de Tierra) y las islas Chafarinas (isla de Isabel II, isla del Congreso e isla del Rey Francisco), eran hasta hace poco conocidas como las plazas menores de soberanía.
Todos estos territorios, que en su conjunto no suman más de tres km2, son, junto con las ciudades de Ceuta y Melilla, los territorios españoles en el norte de Africa. Su diminuta extensión y su alejamiento de las rutas habituales de tráfico marítimo los hace hoy en día languidecer con pequeñas guarniciones militares que los custodian. Estos «presidios», como a veces se los llama haciendo referencia a su pasado como prisiones (aunque el término «presidio» en español hace referencia a las guarniciones militares que se mantenían en las fronteras, no necesariamente a prisiones), se encuentran hoy en día sin población civil que habite permanentemente en ellos, exceptuando algunos pescadores que de vez en cuando se acercan a sus puertos para intercambiar alimentos o bebida a las guarniciones españolas, o para refugiarse de alguno de los temporales del estrecho de Gibraltar. Antiguamente, estos tres territorios llegaron a disfrutar de una población y de una importancia muy superior a lo que de su reducida extensión se podría esperar. Siempre fueron parte del territorio español, dependientes de Ceuta y Melilla. No formaron parte del Protectorado que España tuvo en el norte de Marruecos desde 1912, y tras la independencia de este país, en 1956, quedaron como lo que desde hace cuatro siglos han sido, plazas de soberanía aisladas de las costas peninsulares.
Vélez de la Gomera
Tal vez sea la más sugerente y sugestiva de todas las «plazas menores». Se halla encuadrada en un paisaje abrupto y escarpado en la desembocadura del río Hades. Como muy bien dijo alguien, el peñón de Vélez «…es como un aguafuerte de Doré. La imagen más cierta del fuerte perdido de una novela de aventuras. El conde de Montecristo, por ejemplo, pudo muy bien haber penado allí».
Situado a unos 80 km al oeste de Alhucemas y unos 117 al este de Ceuta, el peñón surge de repente al doblar un cabo. Es un gran peñasco triangular, de unos 225 metros de largo y unos 77 de alto, unido por un minúsculo puente de madera a una isleta llamada de San Antonio. El peñón de V élez de la Gomera, llamado así por una deformación de los nombres de Hades (la antigua ciudad que había en la costa) y la comarca rifeña de la Gomara, fue ocupado por España en 1508, cuando una expedición al mando de Pedro Navarro expulsó a los piratas que poblaban la zona y que saqueaban insistentemente las costas andaluzas y levantinas de la Península Ibérica. Fue perdido por el ataque de los piratas berberiscos en 1522, pereciendo degollada toda la guarnición al mando del capitán Villalobos, el cual, cuenta la leyenda, que fue seducido por una bella mujer musulmana que lo mató y permitió el acceso de las tropas del emir Mohamed. En 1564, tras varias tentativas frustradas, el peñón es vuelto a ocupar por los españoles. La vida de su guarnición nunca fue fácil, tan sólo un pequeño bergantín les unía con Málaga, que durante los ataques de los rifeños debía salir por una gruta existente debajo del puente de madera al amparo de la noche y bajo el amenazante fuego de los rifeños.
Fue asediado en numerosas ocasiones, en 1680, 1701, 1755, 1781 y 1790, pero todas ellas consiguió resistir. Sufrió una epidemia de peste en 1743 y otra de fiebre amarilla en 1851; a veces, la situación era tan desesperada que se permitía a los prisioneros escapar a tierra y asi intentar sobrevivir a los rifeños. A pesar de todo ello, el peñón resistió todo lo que le echaron, incluso varias sublevaciones de los prisioneros… y de los soldados que los custodiaban. No es por ello extraño que, hace algunos años, un oficial de la guarnición, guiado por su curiosidad, encontrara un osario al derribar una pared, restos, sin duda, de los desdichados prisioneros que fueron a parar a aquella «isla del Diablo». En 1871 se elaboró en las Cortes un proyecto para abandonarlo y dinamitarlo, pero también a ello sobrevivió. Durante las guerras contra Abd el Krim, sus tropas cayeron en tromba sobre el peñón, debiendo la población civil y militar ser abastecida por submarinos de la Armada Española en uno de los episodios de las guerras de África menos conocidos..
A pesar de todo ello, más de 400 personas llegaron a vivir en él, tuvo su junta de arbitrios y fue puerto franco.Hoy solamente viven en él su pequeña guarnición y algunos civiles contratados que se encargan de su mantenimiento: panaderos, albañiles, fareros, etc. Gran parte del peñón se halla cubierto por restos de fortificaciones que antaño cubrían toda la isla. Subiendo desde la playa, que se formó durante una tempestad en 1934, pues antes el peñón era una isla, se accede a Vélez por una calle que serpentea a través de todo el peñón, hasta llegar a la corona, un hermoso baluarte circular pintado de blanco, que, como su nombre indica, corona a todo el peñón. En ella se encuentra una pequeña capilla abandonada, y permi-
te desde su altura una hermosa vista de la acantilada costa rifeña así como unos atardeceres en donde el cielo se vuelve rojizo; sin duda, una de las más hermosas vistas que en España se pueden contemplar. Paseando por la calle central encontramos pequeños recordatorios de la historia de V élez: el pequeño monumento construido por la guarnición a los caídos; calabozos sellados y cerrados por enormes verjas que, sin duda, esconden misterios en su interior (pues todo el peñón se halla horadado); la plaza del Mercado, donde antiguamente se repartían los alimentos y donde hoy se reúne la guarni- ción para izar la bandera; la pequeña plaza de Ceuta, hecha por los regulares, con el escudo de la ciudad realizado con piedras pintadas; la muralla que reco- rre la parte norte del peñón, con su puente levadizo y los restos de antiguas estancias subterráneas; el rincón de España, con una pequeña placa que reza así: «En memoria de los que amaron esta roca solitaria y en sus profundidades huecas duermen». El cementerio, situado al lado del faro, casi colgado de la roca, alberga los restos de sus antiguos moradores, entre ellos, los del único farmacéutico militar muerto en las campañas del Rif. La guarnición vive en las casas que aún quedan en pie en tomo a la plaza del Mercado. Gracias a las obras que se realizan, se están habilitando más edificios que mejorarán la vida de los hombres. En el edificio que hace de comandancia, existe un pequeño mirador, llamado «la Pérgola», desde el cual se divisa una vista preciosa de toda la playa de Hades.
Fuente:Dionisio García



hola jonkepa
Fantastico el recuerdo de Velez
Te pido por favor si me puedes ayuadr a publicar en esta pag unos dibujos de velez que creo gustaran a todos y descubren muchas mas cosas de este fantastico sitio
Saludos Rafa Criado
Comentario por rafa criado | Septiembre 16, 2007 | Editar
Vaya, vaya Sr Jon Kepa está usted poniendo al descubierto mis secretos, ja ja.
Allí tuve la suerte de pasar la mitad de la “mili” en un paraiso. Me alegro que participe en ello, gracias.
Comentario por marceli | Septiembre 18, 2007 | Editar
Al haberse marchado Ud de vacaciones y de cuidador de nietos, me ha tocado animar esta conversación. La lástima es que no me han llegado en condiciones las fotos que me mandó rafa criado. Una verdadera pena.
Comentario por jonkepa | Septiembre 18, 2007 | Editar
Fernando para todos los peñoneros: de lo comentado anteriormente todo cierto, yo como era muy niño y me daba susto de entrar, en la gruta que hay en el charcón, debajo del puente de la isleta, justo encima estaba mi casa, donde teníamos una gran cocina, y cuyas ventanas daban al charcón, mi padre tenía la única cantina que existía en peñón, recuerdo cuando vino la primera televisión, que nos poníamos los chavales a verla pero solo se veía niebla.
Recuerdo las procesiones y los desfiles de los legionarios y posteriormente de la infantería, las misas que se celebraban en la corona de todo aquello tengo fotografías, mi madre me mandaba a por huevos a las cávilas frente al Sevilla.
En aquella época frente a los mejanis= (Ejercito Marroquí), había una fabrica de yeso derruida, en cuyo interior había un camión que años atrás conducía mi tío pepe, el cual vive en Madrid, lo utilizaban para bajar las piedras a la fabrica de yeso. En el mes de septiembre estuve por allí y esta todo igual solo que hay luz eléctrica y parabólica, pero el resto todo igual, desde Alhucemas hay que coger la carretera de Tetuán ir hasta el pueblo de Rouades, y preguntar por si alguien se pierde la dirección de Badis, que ya es todo carril de tierra, hasta llegar al peñón sobre 15 km. fue tampoco el tiempo que estuve en él que no me entere de cómo se vive allí, si hay tiendas para comprar el pan o lo básico era tal emoción que no me dio tiempo ni de pensar .
Estuve hablando con Mohamed, y otras personas que conocían a mi padre a mi abuelo y mis tíos algunos habían trabajado en la fábrica aquello fue una grata sorpresa que si Díos quiere quiero repetir el próximo año (para visitar el peñón, hay que pedir permiso a la Comandancia General de Melilla y a la Gendarmería Real de Marruecos para poder salir y entrar por tierra, a no ser que se vaya en barco, en ese caso, pienso yo que a Melilla) .
Comentario por Fernando | Septiembre 24, 2007 | Editar
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BOLETIN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA .
EL PEÑÔN DE VÉLEZ DE LA GOMERA Y LA MÁMORA.
(1619-1623 .)
La Academia me encomendó en la pasada sesión el examen de
la colección de cartas originales de los Reyes Felipe III y Felipe
IV dirigidas á D . Diego de Escobedo y ofrecidas á la misma
por el Sr. Fita en nombre de un generoso donante.
Forman esta colección treinta y nueve cartas originales de los
referidos monarcas y una hoja suelta . Corresponden á los arios
1619 á 1623 y una al de 1626. .Hasta mediados de 1622 desempeñó
D . Diego de Escobedo el cargo de alcaide de la fortaleza del Peñón
de Vélez de la Gomera ; y desde Septiembre del mismo año
figura ya como áobernador de la fuerza de la Mámora . En estos
conceptos los dos Felipes, en despachos refrendados por el Secretario
encargado de los negocios de África, D. Bartolomé de Auaya
y Villanueva, le avisan del envío de dinero para pagar la guarnición
y las obras de defensa ; de continuas remesas de víveres,
armas y municiones ; contestan á las cartas del alcaide y gobernador
resolviendo las consultas pertinentes á asuntos del gobierno
y administración de aquellas plazas ; le reprenden á veces por
el mal uso que de sus facultades ha hecho ; le previenen de los
aprestos que los holandeses, una vez terminada la tregua con
España, hacen para intentar desembarcos en territorio español,
ya en las mismas costas de la Península, ya en las de África,
Canarias, Terceras, Cuba y continente americano; le ordenan
tenga á buen recaudo á un esclavo llamado Mostafá ben-Malí
«que es ladino en las lenguas castellana é italiana y que trata de
rescatarse» ; el cual, habiendo sido antes corsario y arraez de un
bergantín suyo, que se perdió en la costa de Cádiz, por la industria
y práctica grandes que tenía, escapó tierra adentro sin ser,
conocido . Adviértese en toda esta correspondencia oficial la solicitud
con que por el Estado se atendía á la, defensa y buen gobierno
de aquellas plazas hispano-africanas .
EL PEÑÓN DE VÉLEZ DE LA GOMERA Y LA MÁDIORÁ;
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La hoja suelta que acompaña á estos documentos es una minuta
de carta del alcaide del Pellón al Rey, sin más fecha que la
del año 1619, eu la que da cuenta de la escasez de bastimentos
de todo género en que se hallaba y de otras noticias referentes al
desempeño de su cargo .
Todas las cartas son, á mi parecer, inéditas ó interesantes por
los datos auténticos y fidedignos que contienen para la historia,
que está aún por escribir, de nuestras antiguas posesiones en la
costa de África ; pero entre ellas hay dos que sobrepujan á las
demás en valor histórico, por reflejarse eu ellas la vida y costumbres
de nuestros soldados en aquellos presidios ; su organización
interior y los abusos de sus . goberuadores y, principales oficiales
. Tienen las dos la misma fecha, 4 de Diciembre de 1623,
cuando ya estaba Escobedo maudaudo en la Mámora, y se refieren
con frecuencia al estricto cumplimiento de instrucciones que
no son conocidas, y de las que estas cartas parecen comentario y
explicación .
Si la Academia lo creyese conveniente, podrían publicarse
estas dos cartas (1) en nuestro BOLETÍN; así como debe significar
por tan importante regalo su reconocimiento al donaute, cuyo
despreudimiettto y generosidad son dignos de imitación y de
aplauso .
9 de Abril de 1897.
(1)
Son las que van insertas á continuación .
ANTONIO RODRIGUEZ VILLA.
DOCUMENTOS Á. QUE SE REFIERE EL ANTERIOR INFORME.
El Rey D. Felipe IV á D. Diego de Escobedo, gobernador
de la Mámora.
(4 Diciembre 1623 .)
El Rey.-Maestro de campo, Diego de Escobedo, mi gouernador
de la fuerza de la Mámora : entendídose há que desde que se
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BOLETíN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA .
adquirió esa plaça se han ydo yntroduciendo en ella muchos
abusos, porque los gouernadores ynterpretan las órdenes y i,utruçiones
á su modo y no conforme al sentido que tienen y se ls$
debe dar; y para poner el _remedio que conuiene y que de una
vez quede asentado lo que se ha de guardar, ha parezido advertiros
de las cosas que abajo yrán declaradas, para que las que
fueren resueltas se executes y en las demás informéis al thenor
de lo que se pregunta, porque hauiéudolo visto se tome la resoluçión
que más convenga.
Si los soldados que sirben con picas y lo hicieran con coseletes,
si los hubiera, holgaren de haçerlo con mosquetes, lo podrán
hacer, pero no se les ha de obligar á ello, pues las ventaxas que
han de goçar han de ser las mismas que si siruierau con coseletes
; y así mandaré que se envíen algunos para que cada uno lo
haga con las armas ques obligado .
He ordenado que se os envíe copia de la cédula que mando
despachar para el trato que se ha de tener con Berbería, la. qual
guardaréis puntual y precissamente sin yr contra su thenor en
manera alguna.
Convendrá que tratéis con el Veedor, si será bien que el despacho
de la Aduana esté en la marina y si hubiere comodidad
para ello lo procuraréis encaminar, guisando acá de ello, advirtiendo
que todo lo tocante á materias de hacienda lo hauéis de
comunicar con el dicho Veedor, para que entrambos lo guiséis en
carta común, pues con esso se escusará el tiempo que se gasta en
duplicar las que se escriben y se acudirá á mi servicio con mayor
acierto .
Los asentistas de prouisiones dexan de proveer algunas cosas
menudas, corno son aceite para los cuerpos de guardia, lámparas
del Santísimo Sacramento y hospital, botica y servicio de los
enfermos y otras cosas forçosas, por no especificarse en lo capitulado
en sus asientos; y assí os mando coaçertéis con los dichos
asentistas todo lo que á esto toca con la mayor comodidad que se
pudiere para que las provean con quenta y raçón y no falte 10
necesario, y que las raçiones que se han acostumbrado dar á los
cautivos que vienen huidos á essa fuerza, se les den en la forma .
que hasta aquí, y auissaréis de lo que quedare efectuado .
EL PEÑÓN DE VÉLEZ DE. L A GOíM .ERA Y LA MÁMORA,
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Todo el ganado que se truxere á essa plaza, daréis orden paca
que lo compren los asentistas, en quarto no fuere contrario á sus
asientos, para que la gente pueda comer carne fresca más días de
los que ellos tienen obligación á dar, pero esto se entiende permitiendo
que vos y los capitanes, oficiales y demás gente puedan
comprar lo que quisieren para provisión de cada uno, y no para
la revender y hacer estancos, y no entren en ello los mercaderes,
los quales han de vender el que les truxeren de los rescates, á
como pudieren, sin que se les dé causa para. que lo hagan á subidos
precios, y tendréis cuydado de no dar licencia que se saque
para España ningún género de ganado, porque mi voluntad es
que la gente de guerra la coma á precios moderados, y no se
puede hazér si se saca fuera de la placa.
El trigo y cebada que los moros traen á vender á essa plaza, se
sane que lo entregan con medida golpeada en que viene á haber
muchas crezes, regulándolo por la de acá ; y porque no es bien
seguir la costumbre que hauía introducido el maestro de campo
Lechuga en su tíempo . de tomar para sí este aprovechamiento,
es mi voluntad y mando que todo el grano que entrare en essa
plaza para el sustento de la gente que en ella sirve y se hubiere
de comprar por quenta de mi Real Hazienda, vaya derecho á los
magaçenes para que quede en ellos el beneficio que se sacare, y
de lo demás que se vendiere á soldados y particulares han de
gozar de la misma comodidad, sin que por ningún caso haya
estanco, ni personas que lo compren para revender, pues sólo
sirven los mercaderes de hacerse dueños de todo lo que se trae y
de encarecerlo y que la gente lo compre á subidos precios ; en lo
qual pondréis particular cuidado, porque si se averiguare que se
consiente, y el Veedor y Contador no diere quenta dello, mandaré
hazer la demostración que es justo, pues mi intención es que todo
el aprovechamiento que pudiere hauer, así en lo que toca á hastimentos,
ganado, esclavos, y otra qualquier cosa que entrare en
essa plaza, quede en beneficio de mi Real hazienda con declaración
que lo que se hubiere de dar á la dicha gente de guerra sólo
se les cargue al prezio que se comprare por mi quenta, y señaladamente
los caballos que ahí se truxeren, porque vos ni otra ninguna
persona de essa plaza no los haueis de poder comprar para
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BOLETIN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA:
volverlos á vender, sino que se paguen de mi hazienda y so
repartan á la gente; que los hubiere menester, cargándoselos al
mismo precio que á ruí me estubieren sin añadir un real más .
No conviene admitir en essa plaza los cinco moros sufianes que
desean venir á vivir en ella con sus mugeres y familias, por
muchos inconvenientes que se ofrezen á mi servicio y á la seguridad
de la misma Puerca, mayormente estando por fortificar, y
así lo tendréis entendido .
En las instruciones que se dan á los Gobernadores de las plazas
de Berbería se manda expresamente, como sabéys, que no hagan
ningunas salidas, sino que sólo atiendan á la guardia y defensa
dellas sin divertirse en pressas ni cabalgadas ; á lo qual obliga
más en essa por estar, como queda referido, sin fortificar; y porque
se ha entendido que habéis hecho algunas salidas, os mando
auiséis muy particularmente las que han sido y á donde y la
causa que os ha movido á ello, siendo vuestra primera obligación
tratar de la guardia della, y si las habéis comunicado con el
Veedor y capitanes, sieulpre que las hauéis intentado, pues son
las personas con quien lo deuéis hazer para que se acuda mejor
á mi servicio ; y de aquí adelante escusaréis semejantes salidas
por tierra y rnar, pues para limpiarla de enemigos hay armadas
y galeras por cuya cuenta corre esto ; y si el bergantín desa plaza
ó otro navío ó barco saliere con vuestra orden á qualquier efecto,
lo comunicaréis con el dicho Veedor.
Hase entendido que después que os fuisteis á gobernar esa plaza,
habéis dado lugar á que por ella se compren las pressas que
hacen los turcos y moros y las lleven á Cale; y siendo como es
este negocio de tanta consideración, debiérais haberlo escrito acá,
declarando las causas que os movían á abrir la puerta á esto,
pues por hallar los moros salida de sus cosas, frecuentan tanto el
yr á la dicha Gale, y particularmente por los mercaderes que se
hall introducido, que es comprando allí lo que roban á precios
muy moderados y vendiéndolo ahí á otros muy subidos, sin
pagar derechos ni otra cosa; y quando hubiera beneficio fuera
justo que se aplicara á mi Real haziénda, pues con eso estuviera
la gente Inás bien proveyda y mantenida que es el fin que se lleva;
y á quien principalmente toca esto es á vos ; y assí os mando
EL PE\TÓN DE VÉLEZ DE LA GOMERA Y LA MÁMORA.
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juntéis al Veedor oficiales y capitanes para que veays lo que en
estas cosas se puede hazer, y firmado de todos lo encaminaréis
acá para que se tome la resolución que convenga.
Y pues, como sabéis, se ha tomado por assiento la provisión de
bastimentos y también la de la fortificación, sólo queda la paga
de la gente, para lo qual es necesario que vos y los demás, os
desveléis en ver el modo que podrá haber para que de lo que procediere
del trato, salga lo que importare esta, paga ó la mayor
parte por hallarse mi Real hazienda en estado que obliga á procurar
encaminarla assí y que todos miren por ella, como espero
que lo haréis ; y assí os encargo y mando que comunicando este
punto con los dichos Veedor y capitanes, me aviséis particularmente
lo que se puede hazer ; y para que este despacho tenga
buen cobro se encamina por mano del Veedor, del qual la recibiréis
y abreréis en su presencia, para que habiéndolo oído entrambos
podáis auissar del recibo y de lo que en su cumplimiento se
hiziere.
A mi seruicio conuiene que se guarden puntual y precisamente
las ynstruccioues y órdenes que están dadas, y si se ofreciere
algo en que convenga alterarlas, ha de ser en conformidad de lo
contenido en la cédula que hoy día de la fecha desta se ha despachado,
dexando usar libremente sus oficios al Veedor y demás
oficiales y tratándolos y honrándolos como á criados míos y personas
que por sus obligaciones, méritos y oficios, merecen que se
tenga con ellos buena correspondencia y conformidad, sin que
por ningún caso procedáis á prisión con los dichos oficiales, sino
que quando delinquieren en algo que lo requiera, hagáis información
y la enviéis acá, dando quenta de lo que pasa en conformidad
de lo dispuesto por la cédula que el Rey mi señor, que
Dios tiene, mandó despachar sobrello, la qual recibiréis con ésta,
para que tengáis entendida mi voluuLid .
Hase entendido que del tiempo que gobernó Christobal Lechuga
esa plaza, quedaron quarenta docenas de barajas de naypes de
un descamino que se hizo; y para que tengan salida, daréis orden
que por ningún caso se puedan vender otros ningunos por menor
ni por mayor hasta que se hayan despachado todos los dichos
naypes; y lo mismo se ha de entender en otro qualquier género
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BOLETiN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA .
de cosa que hubiere por quenta de mi Real hazienda, pues es lo
que primero se ha de vender, procurando beneficiarle de manera
que se saque el mayor aprovechamiento que se pudiere, y auissaréis
el que desto se ha tenido .
Quando se ofreciere venir de Cale ó otra parte algunos cautivos
hnydos á esa plaza, tendréis entendido que los navíos ó barcos
con que se alqaren y vinieren son Bellos rnismos, con todo lo
demás que trajeren, y que no os toca á vos ni á otra ninguna
persona cosa Bello ; y assí os mando que luego hagáys restituirá
los cautivos que entraron el día de San Pedro y ,á los veinte y
tres de Junio las barquillas y todo lo demás que trahían, y para
lo de adelante haréis lo mismo auisando acá de hauerlo executado.
Conviene que auiséis la causa que os mueve á obligar al Veedor
á que ande recogiendo el hierro que está en las calles procedido
de cureñas y otras cosas que se han deshecho, deuiendo
saber que esta obligación es del theniente de capitán general del
Artillería, y que á él ó á la persona que nombrare toca hazer que
esto se recoja y meta en los magazenes, auisando dello al Veedor
quando esté junto para que haga cargo dello al mayordomo del
Artillería; y assí daréys orden para que se execute sin consentir
que salga ni entre cosa ninguna en los magazenes sin su sabiduría.
También diréis para qué efecto se han sacado las tres cajas de
campaña y porqué permitís que se gaste la madera sin que lo
entienda el Veedor, á quien compete tener quema y razón de todo
quando entra en essa plaza, y lo que se distribuye en ella y saliere
fuera por menor hasta una tabla.
He sido informado que habéis dado libertad á algunas personas
que han sido condenadas á servir en essa fuerca sin haber cumplído
su tiempo, y á otros que tasadamente empezaron el de su
condenación ; y assí he mandado al Veedor envíe relación de los
que han sido y vos haréis lo mismo, avisando la causa porqué lo
habéis hecho sin tener mano para ello, pues no debéis ignorar
que esta gracia sólo está reservada á mí, y que sin expresa orden
y mandato mío no se puede suplir un día á ninguno .
He sido informado que los mercaderes que se hallan en Çale no
Comentario por jonkepa | Noviembre 2, 2007 | Editar
EL PEÑÓN DE VÉLEZ DE LA COSIERA Y LA MÁMORA.
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hace, sería fuerza traherlas con los demás frutos de la tierra y
venderlas muy baratas, y así daréis orden para, que si los moros
pidieren seguros para venir á vender á esa plaza lo que quisieren
por mar ó por tierra se les den, pues con eso se poblará más
presto y se aumentarán los derechos del aduana, fuera de la
comodidad que dello se siguirá á los soldados . De Madrid á 4 de
Diziembre de 1623.-Yo el Rey.-Por mandado del Rey nuestro
señor.-Bartolomé de Anaya Villanueva.
CRÁNEOS ANTIGUOS DE CIEMPOZUELOS .
Tiempo há sentíamos el deseo de poner este laboratorio de
antropología del Museo de Ciencias naturales, el primero fundado
en España y único oficial, al servicio de la Real Academia
de la Historia, al modo como suelen sus iguales allí donde coexisten
ambos centros de investigación científica; y no ciertamente
por imitar prácticas ajenas sino por exigirlo así el orden del progreso
científico y la misma naturaleza que en la Historia natural
emplaza los solares y funda los cimientos de la Historia de la
civilización infundiendo el maravilloso espíritu del hombre creado
á imagen y semejanza de Dios en el organismo de un mamífero,
aunque el más perfecto, formado á imagen y semejanza animal;
por donde allá van ,juntos cornpoñiendo la historia de la naturaleza
y de la civilización el animal y el racional con trabazón tan
íntima y estrecha que no siempre logra cortar el filo del análisis
más agudo ni aun separar la energía intelectual de la más poderosa
abstracción .
Con aquellos deseos y por estas razones nos permitimos comunicar
de oficio, en fecha ya lejana, á esta sapientísima Corporación,
nuestro descubrimiento de la raza prehistórica dé Cro-
Magnon en España, esperando el honor de contribuir á los elevados
fines de su institución desde nuestro modesto laboratorio…
Comentario por jonkepa | Noviembre 2, 2007 | Editar
[...] de Gibraltar. El blog Amigos del Peñón de Vélez de la Gomera tiene entradas dedicadas al Peñón y a todas las Plazas de Soberanía españolas En Kaosenlared, debate sobre si Ceuta y Melilla son [...]
Hola, yo estuve en el peñon el año 1977, en el destacamento de Red Permanente Servicio Especial de Transmisiones, tengo un buen recuerdo de esta zona, en especial por su hermosa situacion, es un paraje idilico( o lo era) estuve destinado durante 6 meses, y aunque no disponiamos de grandes comodidades, el estado salvaje y la belleza del lugar un tanto olvidado de la civilizacion, en aquella epoca no disponianos ni de telefono y la unica comunicacion era via radio, unas emisoras que ha veces no llegaban ni a la esquina.
un bonito lugar para ir de vacaciones.
hola antoni albamonte yo tambien estube en el peñon en el año 77 mas concretamente en agosto/septiembre de 1977 en el grupo de intendencia de cabo
un saludo fernando sotomayor